La
Hostelería de Santa Cruz se ubica en la ladera junto a
la iglesia de Santa María. El monumento es omnipresente
desde las habitaciones del establecimiento. La sombra de la torre
se prolonga sobre los rincones del hotel, convirtiendo el alojamiento
en una vivencia románica.

Las
habitaciones y el restaurante de Hostelería Santa
Cruz fueron renovadas completamente en el año 2001. Cada
una de ellas dispone de baño completo, televisión
y cama de matrimonio o individual. El hotel dispone de 6 habitaciones
dobles y 2 triples.
También dispone de un apartamento de 4-6 plazas.
El
trato familiar y el respeto a la gastronomía aragonesa
son sus principales señas de identidad, con especial dedicación
a las carnes a la brasa, muy apreciadas entre su clientela.